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En el segle XVI les obres gregues estaven
molt de moda. Lope de Vega va escriure una vintena de comèdies mitològiques
que van brillar amb llum pròpia gràcies a la capacitat de fabulació
del dramaturg. A la nostra època, Agustí Sánchez Aguilar, investigador
de la UAB, es va submergir en aquesta obra per analitzar-ne les
estratègies artístiques que van fusionar el mite amb altres tècniques
literàries.
Tesi: "Las comedias mitológicas de Lope de Vega", llegida per Agustín Sánchez Aguilar, el 24 de novembre de 2005, i dirigida per Guillermo Serés Guillén.
Lope de Vega inició su carrera como dramaturgo en un tiempo
en que la cultura europea vivía cautivada por el hechizo de la mitología:
las viejas fábulas de Grecia y Roma inspiraban a los poetas de todo
el continente, iluminaban cuadros y tapices, revivían en la obras
teatrales representadas en los colegios de religiosos y se aparecían
lo mismo en las fiestas privadas de la corte que en los carnavales
callejeros de Roma o de Madrid. Entre las décadas de 1590 y 1630,
Lope se sumó a esa pasión generalizada por el mito componiendo un
conjunto de más de veinte comedias mitológicas del que, por desgracia,
tan sólo conservamos ocho: Adonis y Venus, El Perseo, Las mujeres
sin hombres, El laberinto de Creta, El marido más firme, La bella
Aurora, El vellocino de oro y El Amor enamorado. Ese
reducido corpus teatral ha sido estudiado con detalle por Agustín
Sánchez Aguilar, quien desentraña en su tesis doctoral las estrategias
artísticas que puso en marcha Lope a la hora de llevar el mito al
teatro. Su conclusión es que, en la mayoría de los casos, el
dramaturgo eligió como fuente de inspiración una fábula sacada de
las Metamorfosis de Ovidio, si bien no se limitó a la imitación
servil de su modelo, sino que llevó a cabo una tarea pertinaz de
reinvención del mito. De hecho, Lope utilizó las fábulas clásicas
como un trampolín para su propia capacidad de fabulación, ya que
aliñó el cañamazo argumental que le ofrecía Ovidio con una buena
dosis de novelería: casos de honor, idilios a tres bandas, fiestas
de pastores, enredos palaciegos, raptos masivos, fugas secretas,
mujeres travestidas de hombre y príncipes que se hacen pasar por
villanos. En manos de Lope, pues, la mitología se transformó en
un festín de la imaginación y en una excusa perfecta sobre la que
levantar un teatro excitante para el entendimiento, atractivo para
la vista e hipnótico para el oído. Las fábulas grecolatinas recobraron
así el brillo de las historias recién inventadas, gracias a que
Lope decidió fusionar el mito con otras tradiciones literarias.
Y es que en sus comedias mitológicas no sólo se trasluce la sombra
gigantesca de Ovidio, sino que resuena asimismo el eco de muchas
otras obras y autores: las fábulas de Esopo y el romance de doña
Alda, las Bucólicas de Virgilio y el Orlando furioso,
los versos de Garcilaso y el perfil avellanado de don Quijote…

Obra de Tiziano sobre el mite d'Adonis i Venus
que Lope de Vega coneixia i que
va utilitzar com a font d'inspiració d'una de les obres teatrals
estudiades a la tesi.
Agustín Sánchez Aguilar
Adreça electrònica: agustinsa2005@gmail.com
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