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La malaltia de Crohn i la colitis ulcerosa són dos
tipus de malalties inflamatòries intestinals (MII) cròniques
d’origen desconegut, que es caracteritzen per fases d’activitat
i de remissió que varien segons els pacients. En aquesta
tesi, l’autora ha definit un nou model experimental de malaltia
inflamatòria crònica en la rata que permet conèixer
millor els canvis que la inflamació provoca durant el seu
desenvolupament i cronicitat.
Tesi: "Inflamación intestinal y dismotilidad en
un modelo experimental de enfermedad inflamatoria intestinal en
la rata: mecanismos de acción implicados en la ciclicidad
y cronicidad", llegida per Mònica Porras Pardo i dirigida
per Patrocinio Vergara Esteras i Maria Teresa Martín Ibáñez.
Departament on està inscrita la tesi: Biologia Cel·lular,
Fisiologia i Immunologia.
Bajo el nombre de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII)
se agrupan dos patologías inflamatorias crónicas y
recidivantes de etiología desconocida: la enfermedad de Crohn
y la colitis ulcerosa. La relativamente elevada incidencia de estas
patologías hace que estudiar su etiopatogenia sea un objetivo
importante, ya que actualmente no existe ningún tratamiento
curativo y/o que prevenga la recidiva. A pesar de que los pacientes
afectados de EII presentan síntomas relacionados con alteraciones
de la motilidad digestiva se desconoce la implicación que
pueden tener estos desordenes en la patogénesis de la enfermedad.
Uno de los principales objetivos de esta tesis doctoral ha sido
la obtención y caracterización de un nuevo modelo
experimental de Enfermedad Inflamatoria Intestinal crónica
en la rata, con el objetivo de valorar los cambios que la inflamación
provoca sobre los mecanismos fisiopatológicos que intervienen
en la regulación tanto de la actividad motora como de la
función de la barrera intestinal, así como la implicación
que tienen estas alteraciones en la cronificación del proceso
inflamatorio.
Este nuevo modelo, que se ha obtenido a partir de la modificación
realizada sobre el modelo clásico de enteritis inducida por
indometacina en rata, ofrece una gran ventaja respecto al modelo
clásico, ya que reproduce las recidivas de inflamación
intestinal que se producen de forma espontánea en los pacientes
humanos. Así, en este modelo los animales presentan una alternancia
de fases de inflamación activa, caracterizadas por leucocitosis,
incremento de TNF en suero y aumento de la actividad MPO, con otras
de aparente recuperación de la normalidad. Estudios realizados
en este modelo demuestran que las diferentes fases van acompañadas
de cambios en la flora intestinal y alteraciones de la motilidad.
Mientras que durante la fase activa se observa una hipomotilidad
generalizada acompañada de sobrecrecimiento de bacterias
luminales, la fase de recuperación está asociada a
un incremento en los parámetros motores y el restablecimiento
de la carga microbiana.
La regulación de la síntesis de NO juega un papel
clave en el curso de las alteraciones motoras asociadas al proceso
inflamatorio. Mientras que el incremento de motilidad observado
durante las fases de recuperación parece ser debido a la
reducción del tono inhibitorio intestinal derivado de la
inhibición de la expresión de nNOS, la disminución
de motilidad y sobrecrecimiento bacteriano asociado a las fases
activas parecen ser debidos a un incremento de la síntesis
de NO producido por la sobre-expresión de iNOS.
Recientemente también hemos demostrado que los animales con
inflamación inducida presentan un aumento sostenido de la
permeabilidad intestinal, sugiriendo que la vulnerabilidad de la
función de la barrera epitelial es uno de los factores involucrados
en la cronificación del proceso inflamatorio. Además,
durante las fases de inflamación activa se observa una estrecha
correlación entre el aumento de la permeabilidad transcelular
y la translocación de bacterias luminales, sugiriendo que
éste podría ser uno de los mecanismos involucrados
en las recaídas cíclicas de inflamación intestinal.
De manera conjunta, todos estos resultados dan pie a la siguiente
hipótesis: mientras que la carga antigénica se mantiene
dentro de unos límites, debido a una normal o incrementada
motilidad, no hay respuesta inflamatoria a pesar del incremento
de permeabilidad intestinal. Sin embargo, cuando la actividad motora
decrece, el incremento de la interacción antígeno-mucosa
facilita el paso de moléculas a través del epitelio,
incluidas bacterias, resultando en la activación del sistema
inmune y la liberación de mediadores inflamatorios.
Mònica Porras
Departament de
Biologia Cel·lular, Fisiologia i Immunologia
Monica.Porras@uab.es
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