Ciencia Animal

Diente incrustado en las fosas respiratorias de un gato
Radiografía donde se aprecia el canino superior (flecha roja) incrustado a la cavidad nasal izquierda de la gata con rinitis crónica.
04/2010 -

Un diente clavado en la cavidad nasal de un gato producía rinitis crónica

Es común que los gatos desarrollen patologías nasales, pero la rinitis crónica diagnosticada en este paciente felino es un caso atípico. La gata presentaba signos crónicos nasals con estornudos y secreciones nasales mucopurulentas. El tratamiento con antibióticos y antifúngicos no tuvo un éxito completo. Al realizar radiografías y un TAC nasal, se observó una estructura ósea dentro de la cavidad nasal izquierda, que podría relacionarse con una pieza dental, pues a la paciente le faltaba el canino superior izquierdo; seguramente impactó allí debido a una traumatismo anterior a su adopción. Se extrajo la pieza mediante una rinotomía ventral y se le administraron varios antibióticos, con la consiguiente evolución favorable. Seguramente se trata de la primera descripción de rinitis crónica en un gato, debida a la impactación de un diente en la cavidad nasal.

Las patologías nasales son frecuentes en la medicina felina. Varias etiologías pueden provocar signos nasales crónicos (secreción nasal y estornudos) y la obtención de un diagnóstico definitivo es básico para realizar un tratamiento adecuado. Este artículo muestra un caso atípico de rinitis crónica secundaria a la presencia de una pieza dental dentro de la cavidad nasal en un gato.

Una gata de dos años, adoptada a la edad de 1.5 años aproximadamente, se presenta con signos crónicos nasales con estornudos y secreción nasal unilateral mucopurulenta. La gata se trató con antibióticos y antifúngicos obteniendo respuestas parciales. Este paciente fue remitido a nuestro centro para continuar el protocolo diagnóstico. En el examen físico se observa secreción mucopurulenta unilateral (lado izquierdo) sin ninguna deformidad nasal. El paso del aire por la narina izquierda estaba obstruido. El resto del examen físico es normal con la excepción de que a la paciente le faltaba el canino superior izquierdo. Los resultados de la analítica general no mostraron ninguna alteración importante y la prueba de leucemia felina y inmunodeficiencia fue negativa.

En el siguiente paso diagnóstico se realizaron radiografías y TAC de la cavidad nasal de la paciente. En las radiografías y el TAC nasal se pudo observar una estructura longitudinal de densidad de hueso dentro de la cavidad nasal izquierda. Esta imagen nos hizo sospechar de una posible impactación dental en la cavidad nasal, probablemente debido a un traumatismo anterior a su adopción. Mediante una rinotomia ventral se extrajo el diente confirmando el diagnóstico. Posteriormente, se instauró un tratamiento con antibióticos de amplio espectro para tratar infecciones bacterianas secundarías. Pocos días más tarde, el paciente seguía con una evolución favorable y con una disminución marcada de los signos respiratorios de vías altas.

Las causas más comunes de enfermedades nasales en gato son las infecciosas (principalmente víricas), tumores, traumatismos, defectos anatómicos, estenosis nasofaríngeas, pólipos y enfermedades dentales. Aun cuando los cuerpos extraños en la cavidad nasal no son una causa frecuente de rinitis en gatos, se ha de incluir en el diagnóstico diferencial de este problema. Éste se un caso atípico que nos muestra la importancia del diagnóstico por imagen en las patologías nasales en gatos. Según el conocimiento del autor, ésta es la primera descripción de una rinitis crónica en un gato secundaria a la impactación de un diente en la cavidad nasal.

Marta Planellas

Departamento de Medicina y Cirugía Animals

Marta.Planellas@uab.cat

Obtener en PDFObtener en PDF

Si tienes propuestas: premsa.ciencia@uab.es

2014 Universitat Autònoma de Barcelona

DL B.11870-2012 ISSN 2014-6388