Actividades formativas

 

Uno de los aspectos clave del EEES es la innovación en los sistemas de enseñanza-aprendizaje. La formación en competencias y la valoración en ECTS suponen la introducción de nuevas metodologías docentes, ya que los estudios se centran en los resultados del aprendizaje y en las competencias que debe alcanzar un estudiante como futuro profesional.

La organización de la docencia universitaria debe permitir, pues, articular de manera ordenada, coherente y equilibrada el conjunto de estas actividades formativas. Y para ello se debe, primeramente, identificar y tipificar estas actividades y distribuir el peso de cada una de ellas dentro del conjunto.

Tomando como referencia el grado de autonomía del estudiante en la realización de cada una de las actividades en las que se verá implicado durante sus estudios universitarios, podríamos distinguir cuatro grandes bloques de actividades formativas:

Dirigidas
Supervisadas
Autónomas
 De evaluación 

 

Actividades de evaluación: las actividades de evaluación se llevarán a término para valorar el grado de consecución de los objetivos y de las competencias por parte del estudiante. Son actividades el resultado de las cuales es susceptible de ser evaluado y cualificado, ya sea dentro de un sistema de evaluación continuada, ya sea mediante pruebas formales al final de un período. Este tipo de actividad, cuando no requiere un tiempo acotado para la realización de pruebas concretas (exámenes, presentaciones, etc.), puede superponerse con actividades autónomas (por ejemplo, trabajos de curso) o supervisadas (por ejemplo, prácticas externas o trabajo de fin de grado).

Incluyen, entre otras, las metodologías docentes siguientes:

- Prueba/entrevista diagnóstica inicial
- Informe de progreso
- Pruebas, ejercicios y problemas de proceso
- Autoevaluación del estudiante (individual o en grupo)
- Valoración final de informes, trabajos, proyectos, etc. (individual o en grupo)
- Pruebas finales escritas
- Memorias
- Trabajo de fin de grado/trabajos de curso
- Pruebas manipulativas
- Ensayos/dossiers
- Presentaciones orales
- Carpeta del estudiante

La evaluación tiene que ser coherente con el enfoque metodológico y se pueden dar criterios de evaluación diferenciados según la tipología de actividad. Las opciones son variadas. Cada actividad tendrá un peso específico en la evaluación que se deberá considerar.

A la hora de definir los sistemas de evaluación, es necesario reflexionar sobre:
1. El trabajo esperado de un estudiante en relación con el tiempo real del que dispone.
2. La aportación que cada materia puede realizar al perfil global de la titulación.
3. La incorporación de tutorías y otras actividades, el tratamiento de las actividades semipresenciales y virtuales y la coordinación del profesorado.

Entre los aspectos que debe tener en cuenta el docente en el momento de diseñar y desarrollar una evaluación integrada en el proceso de enseñanza-aprendizaje, destacan la necesidad de considerar los elementos siguientes:

a) Poner el énfasis en la reflexión en la acción antes, durante y después de iniciar el proceso de aprendizaje.
b) Posibilitar tanto la evaluación de resultados como la evaluación de los procesos.
c) Permitir que los estudiantes desarrollen su capacidad de evaluar sus aprendizajes y los de sus compañeros.
d) Compartir tareas evaluativas entre docente y estudiantes.
e) Valorar los resultados y los procesos e indicar cómo mejorar el aprendizaje.
f) Incorporar la autoevaluación y la evaluación entre iguales.
g) Explicitar y compartir con los estudiantes los criterios de evaluación.

La asignatura, por lo tanto, se deberá preparar en función de los estudiantes que la seguirán y no de los profesores que la impartirán.

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